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Publicado: 09/10/2024
Una de las consultas más frecuentes que atendemos, como centro veterinario en Campo de Gibraltar, suele estar relacionada con accidentes que estas mascotas han sufrido por un exceso de celo de sus dueños. ¿Qué queremos decir?
Por exceso de celo nos referimos a que los conejitos, mascotas entrañables que parecen estar pidiendo muchos mimos, son animales delicados que no resisten bien algunas actividades que para otras mascotas nos parecen obvias. Hablamos, por supuesto, del baño. Empeñarse en bañarlos puede ser un exceso de cuidado nada recomendable.
Atiende: no, normalmente ese pompón tan simpático no necesita pasar por el agua. Meterlo en el agua puede ser extremadamente estresante para él, además de que podría causarle una peligrosa hipotermia. Las consecuencias las hemos visto demasiadas veces en nuestro centro veterinario en Campo de Gibraltar.
El conejo es un animal muy limpio y, como el gato, pasa mucho tiempo acicalándose para mantener su pelaje en perfecto estado. Solo en casos muy necesarios deberías bañar a tu conejo, y no se recomienda que lo intentes más de una o dos veces por año (o se podría deteriorar la salud de su manto). Deberás hacerlo con total suavidad, sin forzar nada, de manera muy relajada y con el agua tibia. El conejo no es como un perro, que juega en el agua. Aunque hay casos puntuales de conejos muy valientes y juguetones, recuerda esto como norma: para él no es ningún juego, no es divertido, no le está gustando. De hecho, es posible que le dé miedo.
Como alternativa, en la Centro Veterinario Albatros pensamos que lo mejor que puedes hacer es un baño sin agua, usando champús especiales para lavado de conejos en seco. Cepillarle el pelaje periódicamente, así como limpiarle las orejas con delicadeza, son actividades que sí ayudan a mantener limpio al animal y que, además, puede serle muy relajante.